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Los pasados 5 y 6 de octubre, algo se gestaba en Madrid. En el patio central de La Casa Encendida, entre periodistas, innovadores, comunicadores y científicos, tuvo lugar un nacimiento muy particular. Un nuevo órgano, fruto de una perfecta unión entre las ideas y la palabra, veía la luz por primera vez: el Cerebroboca.

Este sugerente nombre alberga un proyecto impulsado por la Asociación Española de Comunicación Científica (AECC) y La Casa Encendida, de fundación Montemadrid, con el fin de  a dar a conocer la situación actual de la comunicación científica y de innovación, poniendo el foco sobre qué, cómo y quiénes están innovando. Desde AIDI no podíamos dejar pasar la oportunidad de acudir. Esto fue lo que aprendimos:

  1. La clave de la innovación está en la transversalidad. Cada vez menos, los equipos de innovación son entes cerrados: ayuda a tejer una buena red de colaboradores y ganarás en flexibilidad, creatividad y calidad. (Javier Mateos, Aleen)(Alfredo Casares, DN.Laboratorio, Diario de Navarra)
  2. Mucho cuidado con la optimización. Un conocimiento exhaustivo y profundo sobre cualquier tema puede repercutir en limitaciones a la hora de resolver problemas inesperados relacionados con otras áreas de conocimiento. Los errores fruto del “no saber” pueden dar lugar a serendipias sorprendentes. Los “ojos limpios” ayudan a ver con perspectiva y frescura. (Javier Mateos, Aleen)
  3. La innovación no puede ser responsabilidad exclusiva del departamento de I+D+i de turno. La innovación debe ser parte de la cultura de la empresa, debe convertirse en patrimonio de toda la organización. (Jesús Fuentes, TBWA)
  4. Sin comunicación no hay innovación. Si no se cuenta lo que está pasando, es como si nunca hubiera sucedido. Fotografías, crónicas y la creación de narrativas en las redes sociales son herramientas imprescindibles, sin embargo, lo más importante es contar por qué, para qué y para quién se innova de forma humana, sincera y real. (Jesús Fuentes, TBWA)(Esther Molina y Ana Sepúlveda, Wildcom)
  5. La importancia de la “sala de prensa”. Un sitio web, accesible y cuidado, donde se recojan las últimas novedades del proceso de innovación facilita la implicación de los comunicadores y periodistas de innovación.  (Olivia Czetwertynski, Becomewild).
  6. Una buena estrategia de comunicación no debe ser únicamente digital, aunque la economía del ciberespacio resulte tentadora. El valor de la comunicación directa es insustituible: reúnete con tus clientes y comunicadores de forma habitual, todos aprenderéis de los encuentros. (Patxi Cano, Orbetec 360)
  7. Cuando el lenguaje científico o de innovación se complica, es conveniente multiplicar esfuerzos para adaptar el mensaje a las distintas audiencias. El público general, a menudo, no es el mismo que el público objetivo, y sus lenguajes son muy diferentes. (Alfonso Ortín, PharmaMar). De la misma forma, frente a la inevitable inundación de anglicismos y “palabros” fruto de la especialización de los lenguajes técnicos, conviene hacer campaña por la traducción de terminologías o llegará un momento que seremos incapaces de explicarle a nuestro cliente por qué una dinámica de “design thinking” es imprescindible para mejorar la “user experience” de nuestro “smart product”. (Antonio Calvo, periodista)
  8. Algunos de los errores más frecuentes de los innovadores  a la hora de intentar atraer la atención de comunicadores y periodistas son, entre otros, intentar educar a la audiencia, abrumar con detalles técnicos, utilizar un lenguaje poco accesible o, por contrario, adoptar una actitud excesivamente pedagógica o intentar responder a todas las preguntas posibles (lo bueno, si breve, dos veces bueno). Periodistas y comunicadores recomiendan poner por encima el valor real de aquello en que se innova frente a sus virtudes técnicas. (Esther Paniagua, periodista)(Antoni Paz, KIM.bcn)
  9. Para generar un impacto real no basta la innovación tecnológica, debe innovarse también en los modelos y sistemas y también debe impulsarse la innovación social. Hay que implicar al público, convertirlo en agente activo del proceso de innovación. (Germán Seara, Hospital Clínico)
  10. La ciencia y la emoción no son incompatibles. Toda aplicación científica llega al público a través de una interfaz tecnológica, pero cualquier tecnología tiene implicaciones políticas, sociales, de accesibilidad… El pensamiento artístico (transversal y divergente) debe estar presente en los procesos de diseño de estas interfaces para desenmarañar y minimizar el sesgo tecnológico. Si la ciencia es pura emoción, los procesos de innovación y comunicación que la acompañan deben ser emotivos. (Chema Blanco, Medialab-Prado)

¿Cuál es la labor del diseñador industrial en los procesos de innovación? ¿Cómo pueden ayudar las herramientas del diseño industrial a superar el sesgo tecnológico? ¿Cómo podemos generar diálogo con otras áreas de conocimiento para enriquecer los procesos de diseño de producto? ¿Cómo podemos incorporar a nuestro trabajo cotidiano buenos hábitos de documentación? ¿Puede ayudar el diseño a crear nuevas formas de comunicación de la innovación? Muchas preguntas y mucho que asimilar. Una cosa está clara Cerebroboca ha venido para cambiar para siempre el mundo de la innovación, desde una comunicación más humana, transversal y creativa. Cerebroboca ha venido para quedarse, y desde AIDI no nos lo vamos a perder.

Si quieres saber más, visita la página oficial del evento.